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El gen de la obesidad en perros: Un hallazgo clave para la salud canina y humana.

Un reciente estudio ha revelado un vínculo genético entre la obesidad de los perros y la obesidad humana. Se identificó el gen DENND1B como un factor clave en la acumulación de grasa corporal en los perros de raza Labrador Retriever (de ellos los de color chocolate son genéticamente más susceptibles a la enfermedad). Este hallazgo tiene implicaciones no solo para la salud canina, también ayudará a comprender mejor la obesidad en los humanos.

La doctora y coautora del estudio, Natalie Wallis, explica que “la base genética de la obesidad se pasa a menudo por alto, debido a los factores ambientales que también intervienen”. Sin embargo, "Sabemos que la obesidad es una enfermedad altamente hereditaria en las personas, y nuestro estudio demuestra que lo mismo sucede en los perros", afirma la doctora.

¿Qué es el Gen DENND1B y cómo afecta a los perros?

El gen DENND1B previamente se identificó en estudios realizados en humanos como un posible regulador del metabolismo y el sistema inmunológico. En este nuevo estudio desarrollado en perros labradores británicos, se encontró que los portadores de esta variante genética tenían aproximadamente un 8% más de grasa corporal en comparación con aquellos que no lo presentaban.

La predisposición a la obesidad por lo perros labradores ya era conocida debido a otra mutación genética en el gen POMC, que actúa en su sensación de saciedad. Con este nuevo hallazgo, queda claro que la obesidad canina tiene múltiples factores genéticos involucrados, abriendo la puerta a nuevas estrategias de prevención y tratamiento.

Implicaciones del estudio para la salud humana.

La obesidad es un padecimiento mundial que afecta tanto a perros como a humanos. El haber identificado al gen DENND1B en los perros como factor de riesgo para la obesidad sugiere que pueden haber mecanismos compartidos entre ambas especies.

Los perros, al habitar en ambientes similares a los de sus dueños, comparten factores de estilo de vida que influyen en su peso, como la alimentación y la actividad física. Si el impacto de este gen es similar en los humanos, es probable desarrollar nuevas estrategias para tratar la obesidad basándose en modelos caninos.

 

Al habitar los perros en ambientes similares a sus propietarios, comparten factores de estilo de vida que influyen en su peso.

 

¿Cómo afecta la obesidad a la salud de los perros?

La obesidad en los perros no solo es cuestión de estética, es un problema de salud grave que reduce la calidad de vida y esperanza de vida. Algunos de los riesgos asociados incluyen:

  • Enfermedades articulares: El sobrepeso incrementa la carga sobre las articulaciones, favoreciendo la osteoartritis.
  • Diabetes mellitus: Igual como sucede en los humanos, el exceso de grasa corporal contribuye a la resistencia a la insulina.
  • Problemas cardiacos y respiratorios: La obesidad dificulta la respiración y sobrecarga al corazón.
  • Incrementa el riesgo en cirugías y anestesia: Los perros obesos pueden incrementar el riesgo de presentar complicaciones en este tipo de procedimientos.

Cómo puede ayudar este hallazgo a controlar la obesidad en perros.

Conociendo que la genética tiene un papel importante en la obesidad de los perros, los propietarios pueden tomar medidas específicas para ayudarlos a mantener un peso correcto y saludable. Algunas estrategias que ayudan son:

1. Alimentación balanceada y control de porciones.

  • Proporcionar alimentos de alta calidad y adecuado para la raza, edad y nivel de actividad.
  • Evitar el abuso de premios y golosinas.
  • Seguir las recomendaciones de la tabla de dosificación impresa en el empaque del alimento y los consejos del médico veterinario.

2. Ejercicio regular.

  • Garantizar su paseo diario de al menos 30 a 60 minutos.
  • Incluir juegos interactivos como lanzarle la pelota, el frisbee o practicar Agility.
  • Adaptar la rutina de ejercicio según la edad y condición física del perro.

3. Monitoreo del peso y revisiones médico-veterinarias.

  • Adquirir la costumbre de pesar al perro regularmente para detectar oportunamente cambios en su peso.
  • Consultar con el médico veterinario la posibilidad de usar dietas para el control de peso si fuera necesario.
  • Hacer revisiones periódicas para evaluar la salud general del perro.

 

Las revisiones periódicas con el médico veterinario ayudan al control de peso mediante el uso de la báscula y la recomendación de dietas especiales si lo requiere.

 

¿Qué representa este descubrimiento para el futuro?

Los perros son un modelo ideal para estudiar la obesidad en humanos. La investigación puede llevar a desarrollar tratamientos personalizados basados en la genética tanto para perros como para personas.

Por otro lado, conocer qué razas son más propensas a sufrir obesidad permitirá a los médicos veterinarios y propietarios de perros diseñar estrategias más efectivas para la prevención de la obesidad y el control del peso.

Conclusión.

El hallazgo del gen DENND1B como un factor de obesidad en los perros labradores es un gran paso para comprender mejor este padecimiento en ambas especies. Sin embargo, la obesidad no es inevitable: con una alimentación adecuada, ejercicio regular y monitoreo, los propietarios pueden prevenir estos problemas de salud en sus perros.

Si tienes un perro Labrador o cualquier otra raza propensa al sobrepeso, es fundamental prestar especial atención a su dieta y actividad. 

¡Un perro sano es un perro feliz!

 

 

Autor: Heron Pazzi

Médico Veterinario Zootecnista, dedicado a la clínica y cirugía de perros y gatos. Ex académico de la FMVZ UNAM y de la FCN UAQ. Conferencista y amante de los perros y su bienestar.

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